Archive | Resistencias- Struggles of Resistance RSS feed for this section

Rompiendo fronteras: la lucha de los DREAM9

30 Jul

Image

Fotos y texto: © Bertha Rodríguez

Los DREAMers9 lo están logrando.

Con su detención, los nueve soñadores detenidos han colocado en la mesa del debate sobre migración, el hecho de que el problema requiere una solución integral y no respuestas con paliativos.

Hasta ahora, el debate migratorio sólo ha sido abordado desde la perspectiva de legisladores que en el mejor de los casos  -si logran consensar una reforma migratoria-, otorgarían un permiso de trabajo restringido, a millones de indocumentados.

Sin embargo, desde un centro de detención en Arizona, nueve jóvenes del movimiento de los Dreamers, demandan no sólo la legalización de los 11 millones de personas sin autorización para estar en el país y el cese a las deportaciones, sino también el regreso de quienes fueron separados de sus familias por las deportaciones.

La campaña de los activistas soñadores indica que se trata de un millón 700 mil familias que han sido afectadas debido a las deportaciones y las medidas anti-inmigrantes que no disminuyeron como se esperaba durante la actual administración.

Lizbeth Mateo, Marco Saavedra y Lulu Martínez, decidieron deliberadamente regresar a México, y traer de regreso a cinco Dreamers que habían sido deportados o que habían decidido regresar ante las dificultades de vivir sin documentos: Adriana Díaz, Luis Gustavo, María Peniche, Ceferino Santiago y Mario Felix.

A ellos se sumó Claudia Amaro,  quien se vio obligada a regresar a México junto con su hijo nacido en Estados Unidos, después de que deportaran a su esposo.

El 22 de julio los nueve Dreamers fueron arrestados después de atravesar la garita migratoria en Nogales, Arizona. Inmediatamente fueron conducidos al centro de detención de Eloy, Arizona.

Desde su ingreso a Estados Unidos, la abogada Margo Cowan, solicitó una visa humanitaria que les fue negada y ahora están en proceso de solicitar un permiso especial bajo el argumento de enfrentar una “extrema y excepcional dificultad” como resultado de la separación de sus seres queridos.

Apoyo Nacional

Image

Desde el inicio de esta acción directa, los DREAM9 han sido apoyados por decenas de personas. El día que entraron a territorio estadunidense, un contingente en ambos lados de la frontera les mostró su respaldo.

También han logrado una extensa cobertura en los medios de comunicación y su causa circula constantemente en las redes sociales.

Cinco días después de su detención, los dreamers iniciaron una huelga de hambre porque se les negó el acceso al uso de teléfonos. A través de sus compañeros de la campaña señalaron que continuarían sin probar alimentos hasta lograr su liberación.

Diversas manifestaciones de solidaridad se han realizado en varias ciudades del país.

En Los Angeles, el 29 de julio, amigos y familiares de Lizbeth Mateo, así como miembros de la comunidad y simpatizantes realizaron una vigilia enfrente de la oficina del congresista Xavier Becerra.

La integrante de la organización DreamActivist, Alma de Jesús, informó que horas antes, un grupo de soñadores acudieron a dicha oficina en busca de la firma del legislador.

Se trata de una carta promovida por el congresista federal por California, Mike Honda y que ya ha sido firmada por 35 legisladores, en la que piden al presidente Obama la liberación de los nueve.

http://www.scribd.com/doc/156837022/Letter-to-President-Obama-Re-DREAM-9/

Representantes de Becerra informaron a los Dreamers que éste no firmaría la carta, en cambio el equipo de Lucille Roybal dijo que ella sí firmó.

DreamActivist continuará la campaña de llamadas y envío de cartas a los legisladores para lograr la excarcelación de los activistas.

http://action.dreamactivist.org/bringthemhome/

Familia Mateo se une a los Dreamers



Joel Mateo no está acostumbrado a expresarse en público y menos a hablar sobre su hija. En sus manos trae una carta de su puño y letra dirigida a Lizbeth.

Apenas lee dos líneas y un nudo en la garganta le impide continuar la lectura.

La activista Alma de Jesús toma la hoja y lee por su cuenta. En la carta, Mateo felicita a su hija por su valentía, inteligencia y sencillez. Reitera el respaldo de su familia a sus decisiones.

“Eres mi orgullo por ser como eres, una activista que lucha por algo que puede cambiar la vida de millones de personas y ya se que estás viendo el cambio. Quiero que sepas que donde quiera que te encuentres ahí estamos contigo. Sabemos que esto es cuestión de tiempo y que pronto te vamos a tener en casa donde debes de estar con nosotros para que sigas tus estudios para terminar tu profesión y ayudar a más personas como a tí te gusta hacerlo… Estamos contigo y cuando sufres, sufrimos, cuando ganas, ganamos, yo daría la vida por tí, por tus hermanos y tu mamá. Eso no lo dudes nunca”,  le dice en la carta.

Los activistas invitaron a los presentes a enviar mensajes de apoyo a los detenidos.

En la vigilia también estuvieron presentes el hermano de Lizbeth, Daniel y su mamá María Jiménez, que son una familia originaria de Matatlán, Oaxaca.

A la manifestación también llegaron varios jóvenes oaxaqueños que conocían a Lizbeth. Querían mostrar su apoyo a la estudiante quien en unos días debería iniciar sus clases de leyes en la Universidad de Santa Clara.

Sosteniendo una fotografía de Lizbeth, Daniel comentó que gracias al activismo de su hermana, ahora él se ha involucrado en la lucha de los inmigrantes. “Me siento seguro cuando ella está con nosotros”, afirmó Daniel.

Joel Mateo también manifiesta el respaldo no solamente a su hija sino a todo el movimiento porque “este sacrificio va para largo”.

Conmovida hasta las lágrimas la señora Lee, ex empleadora de Lizbeth Mateo, dijo que la joven es su inspiración y afirmó que los Dreamers son las personas más valientes que ha conocido en su vida. Doce años atrás, Lizbeth trabajaba con ella en su restaurante de sandwiches en Santa Mónica.

La periodista Eileen Truax compartió el capítulo  “Soñar en Arizona” de su libro Dreamers, la lucha de una generación por su sueño americano y el joven Ernesto Zumaya, leyó una carta escrita por Mateo y publicada en el periódico Huffingtonpost:

http://www.huffingtonpost.com/lizbeth-mateo/the-fight-to-keep-familie_b_3634915.html/

También se presentaron a apoyar la causa, los profesores de la Universidad de California en Northridge, José Benavides y Gabriel Gutiérrez.

Benavides, quien da clases de periodismo en CSUN, considera que los Dreamers están rompiendo fronteras no solamente en una forma metafórica sino en un sentido real porque están creando un movimiento binacional, que debería ser un movimiento internacional ya que no todos los Dreamers proceden de México.

“El reto que los jóvenes están tratando de lograr actualmente es muy significativo para el movimiento, para el futuro del país y para cualquier reforma migratoria que podamos obligar a los políticos a hacer porque ellos no están dispuestos a hacerla por sí mismos”, indicó Benavides.

Por su parte Gabriel Gutiérrez, profesor de Estudios Chinanos CSUN dijo que los dreamers son la brújula moral del movimiento pro inmigrante “porque nos están señalando la dirección sobre cómo debemos comprometernos para luchar en un sistema y sociedad injustos”.

Agregó que los Dreamers son una guía que señala que el debate migratorio ha sido enmarcado por los medios de comunicación, los opositores y “por otras personas que obviamente no nos quieren aquí”, y agregó que los soñadores ayudan a contextualizar el problema migratorio desde otra perspectiva.

Dijo que es risible que un país “que sólo lleva en existencia 237 años piense que tiene la autoridad moral de legislar y limitar la migración y el movimiento de personas que han estado en estas tierras durante miles o cientos de miles de años”.

“Ustedes han traído eso (la discusión) a la mesa, ustedes traen ese valor, ustedes traen ese conocimiento…ustedes son un ejemplo para todos nosotros y esperamos que el movimiento crezca”, apuntó el catedrático.

Fiesta de esperanza en LA al preverse una reforma migratoria

3 May
Fiesta de la esperanza. Este año, habrá legalización afirmaron líderes.

Fiesta de la esperanza. Este año, habrá legalización afirmaron líderes.Foto: Leopoldo Peña

Bertha Rodríguez.Publicado originalmente en LatinoCalifornia.com

Como una fiesta de la esperanza pero también como un momento de redoblar la lucha, fueron las dos principales consideraciones expresadas por los manifestantes en las dos marchas del primero de mayo en Los Ángeles.

La congresista demócrata por California, Maxine Waters, resumió muy bien el sentir de miles de inmigrantes que marcharon por las calles de Los Ángeles, al señalar que ya es tiempo de que los legisladores aprueben una reforma migratoria. “Queremos ciudadanía para los once millones de inmigrantes. Queremos unir a las familias y que no haya más detenciones”.

Tras señalar que los inmigrantes ya han esperado demasiado tiempo, trabajado duro y pagado impuestos, la congresista afirmó que la legalización ya está a la vuelta de la esquina.

“Gracias por su paciencia, por mantener la esperanza. Digan a sus hijos que esperen un poquito más. Vamos a tenerla [ la reforma]. Ya está a la vuelta de la esquina”, reiteró la legisladora federal al tomar la palabra en la Placita Olvera, al terminar la primera marcha.

Esta movilización se caracterizó por tener la participación de varios sindicatos y organizaciones de inmigrantes. Destacó el entusiasmo de miembros del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), la Coalición en Los Angeles por los Derechos Humanos de los Migrantes (CHIRLA), el Consejo de Federaciones Mexicanas en Norteamérica (COFEM), la organización de clérigos CLUE, la de jornaleros NDLON, el Instituto de Educación Popuar del Sur de California (IDEPSCA) y Hermandad Mexicana Nacional, así como varias secciones locales de sindicatos como la Federación del Trabajo del Condado de Los Angeles AFL-CIO y el Sindicato Internacional de Empleos y Servicios (SEIU USWW), entre otros.

"Venimos a apoyar a las personas sin documentos", afirmaron varias familias.

“Venimos a apoyar a las personas sin documentos”, afirmaron varias familias.

Ambas marchas partieron de la intersección de Olympic y Broadway. En la primera, que inició al mediodía, fueron desplegados coloridos carteles y enormes figuras que representaban a familias migrantes. Había grupos de latinoamericanos (mexicanos, salvadoreños, hondureños, guatemaltecos y peruanos) pero también coreanos miembros de la organización KIWA, que como cada año, animan la marcha con su banda de música. También había grupos de filipinos, africanos y algunos representantes de la comunidad judía como los rabinos Jonathan Klein y Daniel Mehlman quienes tomaron la palabra al inicio de la marcha.

También estuvieron presentes el reverendo de origen africano Abraham Kicha y el padre de la iglesia católica Nuestra Señora Reina de Los Angeles, Richard Estrada.

Desde que comenzó la concentración, el lugar de reunión se convirtió en una fiesta en la que ondeaban numerosas banderas de diversos países. Estuvieron presentes un sinnúmero de grupos musicales como Los Jornaleros del Norte, la banda de música oaxaqueña Tamborazo del Valle, el mariachi Los Dorados de Villa y grupos de danza azteca. Más tarde tocarían en la Placita Olvera las populares bandas de rock (y fusión de otros géneros), como la Santa Cecilia, Quetzal, Viento y la Chamba Chicha.

Las familias entrevistadas coincidieron en señalar que “el inmigrante es el que más trabaja en este país y apoya a la economía”, como señaló Alejandro López, quien marchó empujando la carreola con su niño de tres años.

“Primero Dios sí va a haber reforma migratoria”, deseó Rosa Murillo que junto a su esposo y dos pequeñas caminó bajo los ardientes rayos del sol. Murillo, quien lleva 17 años en Estados Unidos, viajó desde Riverside para participar en la marcha.

En opinión de su familia, las manifestaciones que se realizan en todo el país para pedir una reforma migratoria, sí tienen un impacto en las decisiones que toman los congresistas en Washington.


“Ya hay demasiadas familias que necesitan legalizarse para que puedan trabajar sin miedo, para que puedan salir a la calle sin miedo, para que puedan visitar a sus familiares en sus países de origen. Los migrantes contribuimos con mano de obra barata; los patrones no nos pagan lo que debe de ser, trabajamos horarios largos…”, dijo Edmundo Pérez, mientras sostenía una gran manta que mostraban un grupo de oaxaqueños del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB).

Pérez dijo que los inmigrantes no son una carga para el gobierno de Estados Unidos. “Al contrario, venimos a contribuir, cada vez que compramos algo pagamos impuestos. Nada es gratis en este país, tenemos que trabajar para poder sobrevivir”, comentó.

María Elena Durazo, lideresa de la AFL-CIO local, también indicó que es urgente una legalización para que los trabajadores vivan sin miedo. “Merecemos derechos y respeto por el trabajo que hacemos en este país”, dijo.

Agregó que con una reforma migratoria once millones de personas “vamos a tener igualdad. No queremos un programa de braceros, no queremos deportaciones. Queremos una ciudadanía completa”.

Añadió que “no somos ilegales, somos seres humanos. No pedimos limosna, no pedimos nada gratis. Pedimos libertad e igualdad”.

La directora ejecutiva de CHIRLA, Angélica Salas dirigió un mensaje a los congresistas al afirmar que los inmigrantes “no somos piezas de ajedrez. Nuestras familias no se negocian”.

Juan José Gutiérrez, de la organización Vamos Unidos, dijo que con las marchas, los inmigrantes envían un mensaje a todo el mundo. “No solamente por una reforma migratoria sino por no continuar siendo los esclavos modernos de la economía norteamericana. No somos ilegales, somos trabajadores y ya nos ganamos las micas”, aseveró.

Como símbolo de libertad, los líderes de la primera marcha soltaron decenas de palomas blancas que volaron en parvada.

Marcha de Jóvenes

En la segunda marcha, que partió a las 16:00 horas desde el mismo lugar que la primera, fue notoria la participación de jóvenes. También esta marcha fue multicultural y el ambiente festivo era contagioso. En varias ocasiones se vio al padre mexicano Alejandro Solalinde moverse al ritmo del rap.

Solalinde caminó enmedio de la vanguardia de la marcha. Iba acompañado por el equipo que forma parte de la caravana “Abriendo Puertas a la Esperanza” (que recorrerá 26 ciudades hasta llegar a Washington D.C, a finales de mayo).

También estuvo presente un grupo de periodistas mexicanas que mostraron carteles de denuncia por la violencia y asesinatos de sus colegas en México. Al final de la movilización se presentó un fragmento de la obra de teatro Silenced Screams, que refleja las amenazas en contra de los informadores.

El integrante de Unión del Barrio Daniel Montes advirtió que los inmigrantes “merecemos más” de lo que ofrece la iniciativa de reforma presentada por el senado.

“Si permanecemos en nuestras casas y si sólo seguimos lo que dicen los políticos, la reforma migratoria será limitada”, dijo y pronosticó que si los migrantes no se organizan en las escuelas, barrios, trabajos y en sus vecindarios, los beneficios de la propuesta “se van a ir reduciendo”.

Pidió a los presentes pensar más allá de una reforma migratoria, enfocándose en “las malas condiciones en nuestras comunidades, en nuestros barrios…sólo organizados vamos a lograr (algo mejor)”, consideró.

Fiesta de la esperanza

Con una amplia sonrisa, el padre Alejandro Solalinde dijo de la marcha: “Esta es una fiesta de la esperanza, una fiesta de las razas, veo muchos jóvenes. Los jóvenes son el futuro, unidos lograremos un mundo diferente…Los latinos nos venimos por dólares, la misión de los migrantes es cambiar el corazón de Estados Unidos. No pierdan la esperanza porque ese Dios de la vida, ese Dios es migrante”.

Alex Sánchez, de la organización Homies Unidos, dijo que como está la actual propuesta de reforma migratoria, dejaría fuera de la legalización a miles de jóvenes que por alguna u otra razón estuvieron involucrados en delitos como pertenecer a pandillas. Varios oradores señalaron que los migrantes no debían pedir una reforma migratoria sino exigir sus derechos por generar la riqueza del país. Esta fue la marcha de los rebeldes.

Permanencia de los pueblos originarios frente a la globalización

30 Apr
La comunalidad, una práctica que da prioridad al bienestar común.

La comunalidad, una práctica que da prioridad al bienestar común.

Bertha Rodríguez-Santos
Fotos: UCIZONI

La lengua, la cultura y la cosmovisión indígena que considera que todo lo que existe es sagrado, son las fuerzas que sostienen la resistencia contra las nuevas invasiones que lleva consigo la economía global en México, sobre todo en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, coincidieron en señalar especialistas en educación que trabajan en Oaxaca, durante una conferencia realizada el 24 de abril, en Los Angeles, California.

La fase extractivista del neoliberalismo va con todo en México, imponiendo su modelo de negación de la vida y que se expresa en la política del gobierno en los niveles federal, estatal y municipal. Prueba de ello es la llamada reforma educativa, que como explicó Fernando Soberanes Bojórquez, va contra los profesores que están con el pueblo y son llamados disidentes.

Para otro de los ponentes, Benjamín Maldonado Alvarado, “todo lo que fortalece a la vida comunitaria, debilita el poder del estado” y viceversa.

La riqueza cultural de los pueblos permite la supervivencia de los mismos. Entre este acervo se encuentran valores éticos y espirituales así como prácticas milenarias que sustentan a las comunidades indígenas. Entre ellas, la comunalidad definida como un modo de vida de los pueblos originarios de Oaxaca, los cuales están ligados a su territorio aunque se encuentren fuera de él, según el investigador Benjamín Maldonado.

La comunalidad se expresa en la idea dar preponderancia al bienestar comunitario en contraste con el individualismo, lo cual da lugar a prácticas ancestrales como el tequio o trabajo en beneficio colectivo, el sistema de cargos, las asambleas en las que se ejerce la democracia directa, la lengua indígena y otras expresiones culturales.

Estos y otros conceptos ligados a la realidad y las luchas de los pueblos en Oaxaca fueron planteados durante la presentación del libro “Resistencia y Esperanza: el futuro de la comunalidad en un mundo globalizado”, organizado en Los Angeles por el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB).

En la conferencia participaron Benjamín Maldonado Alvarado, director de estudios superiores del Colegio Superior para la Educación Integral Intercultural de Oaxaca; Fernando Soberanes Bojórquez, coordinador de proyectos alternativos, plan piloto del CMPIO; Beatriz Gutiérrez Luis, profesora de pre-escolar en San Mateo del Mar, Tehuantepec, y Julieta Briseño Roa, antropóloga, profesora y jefa del Departamento Académico en la Dirección de Estudios Superiores del Colegio Superior de Educación Intercultural Indígena de Oaxaca.

Resistencia al neocolonialismo

Proyecto eólico. Foto de UCIZONI

Proyecto eólico. Foto de UCIZONI

El Istmo de Tehuantepec es un ejemplo de los intentos de saqueo y apropiación de recursos por parte de las empresas multinacionales.

Los pueblos de San Dionisio, San Mateo, Santa María y San Francisco del Mar, en el área Ikoots, así como los pueblos binizá de la Colonia Alvaro Obregón, Juchitán y Unión Hidalgo, encabezan un movimiento de resistencia contra un proyecto eólico que consiste en la instlación de 132 aerogeneradores en tierra y aguas de estos pueblos, que se encuentran en la parte sur del Istmo.

El Istmo de Tehuantepec es un área estratégica en el territorio mexicano ya que es la franja más corta que conecta al golfo con el pacífico.

La empresa Mareña Renovables, dispone de una inversión de alrededor de mil millones de dólares para el proyecto eólico. Entre sus inversionistas se encuentran el Fondo Australiano Macquarie, la japonesa Mitsubishi y el holandés PGGM o Fondo de Pensiones. También aparecen como inversionistas las empresas FEMSA, OXXO, Heineken y 15 bancos, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En lugar de consultar a las comunidades de estos pueblos, a través de asambleas como es la norma en los pueblos indígenas, Mareña Renovables negoció por separado con algunas de las autoridades.

“Con el pretexto de generar energía limpia se está llevando a cabo el despojo de tierras. Están ofreciendo cien pesos por hectárea por renta anual de tierras y argumentan que son tierras ociosas”, indicó la profesora Beatriz Gutiérrez.

Hace poco se registraron varios enfrentamientos entre integrantes de la colonia Alvaro Obregón y la policía cuando los primeros protestaban en contra del proyecto eólico. Varios líderes fueron arrestados y resultaron heridos.


Lo sagrado no se vende

En la cosmovisión indígena todo su entorno es sagrado. Por ello, los pueblos originarios se sienten comprometidos a defender su territorio: el mar, el viento y todos los recursos naturales que hay en el cielo, sobresuelo y subsuelo.

En lengua Umbëyetz, abunda la profesora, existen como 15 tipos de viento, todos los cuales tienen vida propia y personalidad: el viento travieso que levanta la falda a las mujeres, el viento fuerte, el viento tonto, la sagrada frescura… “Nosotros jamás pensamos que el viento se pudiera llegar a vender”, apunta.

En el territorio existen además, alrededor de 30 centros ceremoniales, entre ellos el de Paso Tileme al que cada año las autoridades municipales acuden a pedir abundancia para el pueblo, para que haya buena pesca. Se dirigen a los peces, los camarones, a las tortugas y a los insectos.

Las torres para generar energía eléctrica, aprovechando las grandes corrientes de aire en la zona, afectarían a los agricultores y ganaderos de un área de Juchitán así como a los pescadores de la barra Santa Teresa. En tierra firme, esas torres impedirían la siembra así como la cría de ganado. Afectaría a las aveces y la flora local.

Los que serán instalados dentro del mar muerto, acabarían con el mundo marítimo, exterminando las especies que han sido la base alimenticia de estos pueblos durante siglos. El proyecto eólico afectaría a alrededor de 50 mil Ikoots y Binizaa, calcula la profesora.

“Todo para nosotros es sagrado”, insiste Beatriz Gutiérrez quien agrega que la defensa de la identidad y del territorio indígrenas significa la sobrevivencia de los pueblos.

“¿Si no tenemos el mar, la tierra, que le vamos a enseñar a los niños?”, se pregunta la maestra quien considera que al perder el territorio, los indígenas pierden la cultura y la lenga originaria. Dice que por ejemplo, en su idioma el Ikoots o huave, los animales y objetos, aparte de rasgos visuales tienen características asociadas al tacto, así por ejemplo, los peces tienen colores y texturas.

“Si ya resistimos más de 500 años con la lengua, la asamblea, el sistema de cargos, por lo menos hay que decir ‘no’ y no quedarnos con los brazos cruzados. Tenemos que denunciar, dinfundir en otros lugares, protestar, buscar pronunciamientos de apoyo que demuestren que no estamos solos”, concluye la profesora.

Ponentes en la conferencia en Los Angeles

Ponentes en la conferencia en Los Angeles

Defensa cultural

Fernando Soberanes considera que las resistencias a los cacicazgos y políticas dañinas para los pueblos, las encabezan los pueblos indígenas en Chiapas, Guerrero, Michoacán, pero sobretodo, en Oaxaca. En esta entidad, los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que son la corriente democrática del sindicato SNTE, durante décadas han dado la batalla por hacer que los programas educativos sean en beneficio de los pueblos.

Soberanes también se refiere a los esfuerzos para preservar la educación en idiomas indígenas, a pesar de las políticas educativas que buscan desaparecer las lenguas.

Dijo que de los 73 mil maestros que imparten clases en Oaxaca, 14 mil son de educación bilingüe. El papel del magisterio democrático ha sido decisivo en las luchas por los derechos de los pueblos. Ellos fueron una base importante durante el levantamiento cívico de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en el 2006.

El movimiento magisterial, agrega Soberanes, también es muy fuerte en Guerrero en donde en coordinación de la policía comunitaria, los maestros se pronuncian en defensa de la comunidad.

“Hay una fuerte resistencia desde la educación, desde la cultura, desde la lengua”, afirma Soberanes.

El profesor comenta que a pesar de que la población oaxaqueña le apostó al cambio al respaldar a Gabino Cué Monteagudo, y aunque su gobierno ha sido cuidadoso de no enfrentarse al magisterio oaxaqueño, el presente gobierno “está entregando los recursos…seguirá la entrega de mineras, proyectos eólicos, invasión de transgénicos, el desarrollo de campañas contra el hambre con uso politico…”.

Fernando Soberanes analiza que todas las reformas impulsadas por el gobierno federal van en contra de los intereses de la población, por lo que es necesario “blindarnos” con las prácticas comunitarias.

Sostiene que en los hechos, los pueblos continúan en la defensa de su cultura, lo cual es evidente en los proyectos de educación alternativa y del rescate de las lenguas.

La antropóloga Julieta Briseño, dijo que las lenguas indígenas han sido sistemáticamente atacadas desde el sistema educativo. Esa es una razón por la que actualmente la identidad indígena ya no se basa en la lengua.

El papel de los migrantes

Para Benjamín Maldonado la lucha de los pueblos solamente se limitan al ámbito cultural sino también es política “de poder recuperar el control comunitario”, por ejemplo en el ejercicio de la autonomía. “ A través del conjunto de proyectos comunitarios. La autonomía no será lograda por decreto. La vida autónoma, como lo veía Magón, se puede sustentar en la forma de vida de los pueblos”.

Agrega que la comunidad indígena oaxaqueña es una comunidad territorial. “No sólo los que viven allá es gente ligada a su territorio, también lo están los que están fuera”.
En ese sentido, los migrantes fortalecen la vida de la comunidad ya que están al servicio de los intereses de la comunidad.

Coincide Soberanes al destacar el impacto e influencia de las comunidades que han emigrado de Oaxaca hacia el Distrito Federal, al noroeste de México y hacia Estados Unidos. “Como migrantes no pierden la relación con su comunidad”, observa.

De este lado, integrantes del comité local del FIOB, están realizando talleres para rescatar el zapoteco de la sierra. En dichos talleres participan jóvenes, hijos de indígenas, que nacieron en Estados Unidos.
http://fiob.org

Más información sobre el proyecto eólico:
http://poligrafodigital.com/2013/04/23/diodoro-carrasco-gerardo-cajiga-estrada-y-genaro-borrego-a-la-caza-de-la-energia-eolica/

The struggle of indigenous peoples against a wind farm in the Isthmus of Tehuantepec

19 Apr

I good summary in English that explains the reasons why the indigenous peoples in the Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, México, oppose a wind farm in the area. This article was originally published in the New Internationalist Magazine and it is reproduced with the the author´s permission.

Ill Winds

Los gobiernos no controlan la frontera, son los carteles: sacerdote Alejandro Solalinde al anunciar caravana por la reforma migratoria

15 Apr

Caravana de la Esperanza con el Sacerdote Alejandro Solalinde.

Bertha Rodríguez- Santos

Foto: Leopoldo Peña

La impresión que queda al estar frente al padre Alejandro Solalinde es que se trata de una persona dulce y refinada. Fuera del sermón sacerdotal esta percepción se confirma.  Frente a los feligreses, el sacerdote católico mexicano muestra dominio del lenguaje y de los símbolos, capaz de oscilar entre conceptos abstractos del reino espiritual pero dándoles un sentido en el contexto de las relaciones humanas, en las cuales se inserta la migración, situación que lo empujó a aventurarse a este lado de la frontera.

El domingo 14 de abril, el padre Solalinde fue recibido por cientos de creyentes católicos para oficiar una misa oaxaqueña en honor a la virgen de Juquila, en la Iglesia Nuestra Señora Reina de Los Angeles, centro de la fe católica mexicana.

Desde ahí, Alejandro Solalinde anunció la realización de la “Caravana Abriendo Puertas a la Esperanza” que partirá el 30 de abril desde el bordo Caléxico-Mexicali, para recorrer varios estados de la Unión Americana y que en un mes llegará a Washington D.C para argumentar frente a los legisladores de Estados Unidos la urgencia de una reforma a las leyes de migración, que implique la legalización de más de once millones de personas que viven de manera irregular en este país.

Solalinde Guerra regresará a Los Angeles el primero de mayo para participar en una de las marchas por la reforma migratoria y se reunirá con miembros de organizaciones de migrantes, el 4 de mayo.

photo-11

La caravana arrancará con el acompañamiento de 50 personas, miembros de organizaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidas de Ciudad Juárez, Chihuahua. En su recorrido, los integrantes de la caravana también buscan concientizar a la población anglosajona sobre las injusticias que sufren los inmigrantes en su travesía hacia este país donde esperan encontrar trabajo y una mejor vida. Durante sus encuentros con organizaciones y medios de comunicación, el sacerdote llamará la atención sobre el papel que ha desempeñado el gobierno mexicano frente a la migración.

De entrada, Solalinde, advierte que contrariamente a lo que la administración de Erique Peña Nieto sostiene en el sentido de que el tránsito de migrantes centroamericanos ha disminuído, afirma: “el gobierno mexicano sigue las deportaciones, la migración mexicana está haciendo redadas y operativos migratorios a un nivel récord”. De acuerdo a la información de Solalinde, se registran alrededor de mil deportaciones de centroamericanos por día. “La situación es muy grave”, señala el cura.

Alejandro Solalinde Guerra, es fundador del albergue para migrantes “Hermanos en el Camino”, localizado en Ixtepec, Oaxaca, paso obligado de miles de centroamericanos que viajan hacia Estados Unidos.  Ahí, Solalinde les ofrece hospedaje, alimentos, los cura de sus heridas y los proteje de los abusos de los grupos del crimen organizado que, en contubernio con las autoridades locales, los extorsionan, secuestran, violan y matan.

Durante una conferencia de prensa realizada frente al altar de la virgen de Guadalupe en la Placita Olvera, Solalinde afirma ante pregunta de los reporteros, que continúan las amenazas del crimen organizado en su contra. “Sigue la violencia y el interés de los carteles y los funcionarios públicos implicados. Es la industria del cachuco (se refiere al tráfico de migrantes centroamericanos), la industria del secuestro de los centroamericanos”.

Solalinde se pregunta: ¿Quién controla la frontera, los gobiernos o los carteles? Más adelante sugiere que es evidente que la frontera está  totalmente controlada por  los carteles de la droga, los cuales desde hace varios años diversificaron su industria incluyendo el tráfico y secuestro de indocumentados como forma de incrementar sus ganancias. “ Lo mismo ocurre de este lado”, afirma el sacerdote quien considera que ya “es tiempo de que dejen de ver a los migrantes como mercancía”. Y ésta será una de las cuestiones que Solalinde va a plantear a los legisladores estadunidenses al final del recorrido.

Durante la reunión posterior con organizadores de la caravana en Los Angeles, el sacerdote fue claro al señalar que cuando se reúna con los legisladores en Washington D.C, no será condescendiente y aprovechará la oportunidad de “recordarles su origen migrante”, igualmente tratará de convencerlos de que es necesario crear una nueva iglesia. “Ellos acabaron con los pueblos nativos. Se convirtieron en asesinos y ladrones. Tienen un doble rasero y una doble moral y todos los que lo hicieron, ahora son héroes”.

Según sus propias palabras, tratará de hacerles ver que “necesitamos un mundo incluyente, menos ojete, que estamos en el mismo barco, que es el Titanic y si ellos piensan que están a salvo porque tienen el timón están equivocados. Ellos son parte del sistema que crea la migración”.

Solalinde razona que si no se logra una solución real a la migración irregular, “si (los legisladores) piensan dar migajas, los migrantes van a continuar llegando, seguirá la delincuencia organizada y la cuestión de los carteles va a empeorar, incluso de este lado de la frontera”.

photo-11 copy

Después de darle la bienvenida, el sacerdote Richard Estrada, de la iglesia de La Placita Olvera, comprometió el respaldo de varios clérigos de diversas congregaciones del sur de California. Igualmente, le externaron su apoyo integrantes de las organizaciones  como la Coalición Humanitaria Internacional Pro Inmigrante (CHIP), cuyos integrantes viajarán en la caravana, el Comité Pro Democracia en México, el Comité Pro Inmigrante La Placita, el Movimiento Yo soy 132,  el Club de Zatecanos del Sur de California, el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) y la Organización Regional de Oaxaca (ORO), entre otras.

Desde la perspectiva de Solalinde, la caravana sólo es una iniciativa, un pequeño esfuerzo que busca abrir el debate sobre la migración con la idea de que los ciudadanos de este país comprendan las causas de la migración como “un acontecimiento histórico” de dimensiones globales.

“Es importante juntar las visiones, dialogar y compartir los puntos de vista”, insiste Solalinde.

“Necesitamos oirnos para mejorar. Los ojos del sur necesitan ver con el corazón del norte y los ojos del norte, ver con el corazón del sur. Conjuntarlos en una sola acción solidaria que se propone abrir las puerta de la esperanza para que cada quien no se quede con su propia visión . Tenemos que abrir el corazón a no tener miedo”.

Argumenta el sacerdote que el problema de la migración es un problema sistémico, estructural, que ha producido una región muy empobrecida, un aumento de la violencia social, el desempleo y que “es consecuencia de un sistema enfermo que favorece a unos pocos ricos”.

“Ojalá que los gringuitos nos escuchen y entiendan nuestro mundo, que vieran lo que vale este pueblo, tenemos que transformar la percepción que de ellos se tiene en Estados Unidos. Es necesario juntarnos para platicar, relacionarnos…Tenemos que modificar muchas cosas. La caravana es sólo un comienzo: va a responsabilizar al gobierno de México y va a mover la conciencia de Estados Unidos. Hay que recordarles que los migrantes son la reserva espiritual del mundo, en especial de Estados Unidos”.

Acompañarán a Solalinde en la caravana los sacerdotes Leopoldo González, de la Diócesis de Tapachula y Oscar Armando Campos Contreras, de la Diócesis de Tehuantepec.

El esfuerzo para llevar a cabo la caravana se hace gracias a las aportaciones de cada participante, por lo que los organizadores han establecido una vía para recibir donaciones del públcio, a través del sitio web http://www.chipmigrante.org

En su paso por Los Angeles, el mensaje de Solalinde hace eco en los feligreses y la comunidad católica con quienes intercambia bendiciones y buenos deseos.

Preocupado por la dieta de Solalinde, uno de los organizadores le pregunta qué es lo que deben conseguirle para que se alimente durante su trayecto.  “Lo único que no puedo comer son piedras e injusticias”, responde sonriente Solalinde.

Consciente de todo el esfuerzo y peligro que implica su cruzada por despertar  consciencias respecto a la necesidad de una legalización que resulte justa para los migrantes, el sacerdote sólo pide: “recen por mí”.

La Militarización en México por Imposición de Megaproyectos Más que Combatir al Narco

13 Apr

Redacción

AFP GETTY IMAGESProtestas contra EPN

Ante el caos generado por el intento de privatización de los recursos naturales por parte del gobierno mexicano, las actividades del crimen organizado y la fallida estrategia de guerra contra el narcotráfico, los pueblos indígenas encabezan actualmente las luchas más significativas en México, coincidieron en señalar Gloria Muñoz Ramírez y Laura Carlsen, periodistas conocedoras de estos temas, durante una gira por Estados Unidos.

Ochenta mil muertos, 25 mil desaparecidos y diez mil huérfanos, es el saldo que en México ha cobrado la llamada guerra contra el narcotráfico, dijo al inicio de su ponencia Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas.

También se refirió a la cultura de la violencia, la presencia de las fuerzas armadas en las comunidades y las ciudades fronterizas como consecuencia del enfoque militarista del gobierno mexicano hacia el problema de las drogas, lo cual ha hecho que en México se vean estos fenómenos como algo normal y cotidiano.

Los feminicidios en Ciudad Juárez han aumentado en un “200 por ciento”, afirma Carlsen quien sugiere que aún después del cambio de partidos en la presidencia de la República, la violencia e impunidad continúan y prevalece un sistema de justicia corrupto. Todo este ambiente es clima propicio para el machismo y la penetración del narcotráfico en las comunidades. En todo el territorio nacional se viven las extorsiones y secuestros, el tráfico de sustancias ilícitas, el tráfico humano y la trata de mujeres.

Carlsen comentó que México vive un clima complicado cuyas raíces pueden ser encontradas en el modelo de guerra contra el narcotráfico implementado en Estados Unidos en 1971 por el presidente Richard Nixon, quien en ese entonces enfrentaba una gran oposición y descontento hacia su gobierno por la guerra de Vietnam.

Explica que ante la inconformidad social que debilitó a su gobierno, Nixon “inventó” a un enemigo público número uno, que tenía que combatir: las drogas, las cuales se convirtieron en una amenaza para la seguridad nacional.

Esta excusa fue utilizada por el gobierno para encarcelar a jóvenes afroamericanos y latinos y de esa manera mantener un control social.

Lo mismo ocurrió en México, afirma Carlsen, cuando Felipe Calderón asumió la presidencia enmedio de un cuestionamiento a la legitimidad de su gobierno. Dos mil personas se movilizaron para denunciar el fraude y robo de elecciones.

Calderón, apunta la periodista, hizo lo mismo que Nixon: militarizó el país, en busca de un apoyo que no ganó en las urnas.

Estados Unidos, necesita el control social en México, indica Carlsen quien explica que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLC) buscó crear una región de integración económica México-Estados Unidos y Canadá pero que en el fondo, más que un tratado comercial es un tratado de inversión transnacional en México.

El objetivo de este tratado, apunta Laura Carlsen, era garantizar al TLC mecanismos para proteger las inversiones en México.

Agrega que el Plan Mérida, resulta así un enorme apoyo económico que en realidad sirve para apoyar al aparato de seguridad nacional en México. Entre las consecuencias de esta iniciativa se encuentra la militarización de la frontera, “donde se criminaliza a los migrantes”.

El modelo de confrontación para combatir al narcotráfico seguido por el gobierno mexicano ha generado más violencia ya que los carteles de la droga se fragmentaron y agudizaron sus pleitos por el control de las plazas, dice la analista estadunidense, quien lleva varios años en México.

El modelo militarista también generó violaciones a los derechos humanos de la población civil por parte de las fuerzas armadas y policías, surgimiento de grupos paramilitares, detenciones arbitrarias de opositores políticos y de activistas, y acoso a la población en general.

¿Por qué México no ha cambiado este modelo?, pregunta Carlsen. Explica que se debe a la fuerte alianza entre México y Estados Unidos. “El Pentágono tiene muchos intereses”, indica.

“Ahora el país está lleno de agentes de la DEA, de la CIA y del FBI. Tiene una embajada con tres mil empleados, la segunda más grande del mundo. Bajo el pretexto de la guerra contra el narcotráfico que no existía antes”.

Se refiere a los acuerdos entre Estados Unidos y México como “una alianza que sólo sucede a nivel de las élites con un impacto negativo para ambos pueblos”.

Buena parte del paquete de ayuda del Plan Mérida, de cerca de dos mil millones de dólares, se queda en manos de compañías estadunidenses como la Dyncorp y Blackwater, empresas que venden servicios militares y que tienen contratos con el Departamento de Estado, señala Carlsen.

Agrega que los gobiernos buscan convencer a la población de la necesidad de una guerra contra el narcotráfico en México, Centroamérica y el Caribe como un mecanismo de control social.

Para Laura Carlsen, la estrategia en contra del narco, emprendida por Felipe Calderón le costó a su partido perder la presidencia de la república. Sin embargo, Enrique Peña Nieto, lejos de cambiar el modelo, lo que está haciendo es cambiar el discurso.

Prueba de ello, afirma, es que Eduardo Medina Mora, actual embajador de México en Estados Unidos fue el Procurador General de la República con Calderón y Secretario de Seguridad Pública con Fox, y a quien considerada  “el arquitecto de la guerra contra el narcotráfico”.

Según el análisis de la periodista, actualmente en México se vive una etapa de imposición del modelo de inversiones y privatización promovido por Estados Unidos. El gobierno mexicano busca la privatización de PEMEX y recursos naturales como el agua y los minerales.

Además, considera que aunque Peña Nieto creó la Gendarmería Nacional, una combinación de coordinación entre militares y policías, todo indica que la militarización fue implantada para quedarse.  Prueba de ello es que el actual presidente ha destinado un mayor presupuesto a las secretarías  de la Defensa Nacional y Marina, “muy por arriba del último año de Calderón”.

“No puede cambiar el modelo de seguridad mientras Washington esté en la Iniciativa Mérida porque sirve para controlar a las comunidades de la resistencia”, dijo Carlsen. Advirtió que es necesario fortalecer los movimientos en contra de la guerra y en favor de la paz tanto en México como en Estados Unidos.

Las luchas más significativas, las de los pueblos indígenas

La periodista Gloria Muñoz Ramírez dijo por su parte, que por lo menos hay 50 mil soldados en todo el territorio nacional. Observó que existe un despliegue mayor del ejército en territorios en los que se encuentran los recursos naturales de las comunidades indígenas. La población indígena, dijo, compone de un 12 a un 15 por ciento de la población total mexicana.

En sus tierras están avanzando proyectos de construcción de termoeléctricas, ampliación de carreteras, minas y otros megaproyectos de inversión. La militarización en estos territorios que se caracterizan por tener  la mayoría de recursos naturales, obedece a un plan de militarización en defensa de los megaproyectos en donde las fuerzas del orden protegen  las inversiones, sostiene Muñoz Ramírez, directora de  la revista Desinformémonos.

En Michoacán, Oaxaca, Jalisco, San Luis Potosí, Nayarit, Durango, Sonora, Morelos, Tlaxcala, Puebla y Chiapas, entre otros estados, los pueblos indígenas encabezan movimientos en defensa de los recursos naturales como los bosques, el territorio en contra de las mineras o las empresas de energía eólica, frente a la Coca-Cola que quiere comprar acueductos y manantiales, y en contra de empresas inmobiliarias, gasoductos y termoeléctricas.

“No hay nada más que perder y los pueblos están llevando la defensa de sus territorios hasta las últimas consecuencias”, indica.

Las luchas más destacadas son las del pueblo Purépecha, en Cherán, Michoacán, en defensa de manantiales y bosques y en contra del crimen organizado; la de los Ikoots y Zapotecos en el Istmo de Tehuantepec en contra de empresas aerogeneradoras; la de los Yaquis de Sonora, en contra de la Coca-Cola y un acueducto que pretende llevar su agua a la ciudad; la de los Ñahñús, en Atlapulco, Estado de México en lucha contra una super carretera que destruirá su territorio; los Nahuas de Morelos frente al proyecto inmobiliario Casas Geo y una termoeléctrica en La Huesca, así como un gasoducto que afectaría a 60 pueblos de Morelos, Tlaxcala y Puebla; y la lucha del pueblo Coca, de Mezcala, Jalisco, que se opone a la privatización de sus sitios sagrados. Estas son sólo algunas de las diversas luchas en defensa del territorio por parte de los pueblos indígenas en todo la geografía mexicana, lo que lleva a Muñoz Ramírez a afirmar que “las luchas más significativas están en los pueblos indígenas”.

Por otra parte, la periodista comenta que los pueblos indígenas al igual que el resto de la población viven un fuerte impacto como consecuencia de la guerra contra el narco ya que ellos también sufren violencia, extorsiones y secuestros.

POLICIA COMUNITARIA

Ante ello, han proliferado la presencia de expresiones de autodefensa y policías comunitarias. Actualmente, existen 40 experiencias de autodefensa, en 8 estados del país.

Frente a la ineficiencia del aparato de justicia, la corrupción y la complicidad  entre algunas autoridades y el crimen organizado, surgen estos cuerpos de vigilancia en las comunidades. Aunque la mayoría de estas expresiones son una auténtica respuesta de indignación y hartazgo frente a la ineficiencia gubernamental, Muñoz Ramírez aclara que no todas las policías comunitarias tienen el mismo origen, lo cual se presta a confusión. Algunas están asociadas a gobiernos estatales y municipales.

La reportera señala que las policías comunitarias no son algo nuevo en los territorios indígenas sino que su existencia data del siglo XIX y cuentan con un fundamento legal y jurídico. Las policías comunitarias son las guardias comunales, rinden cuentas a su pueblo y forman parte de sus reglamentos o estatutos bajo los cuales se rigen.

Surgen como sistemas de justicia autónomos pero cada experiencia es diferente. Los comités de autodefensa en Cherán, Michoacán, por ejemplo están reconocidos por las autoridades pero no están subordinadas al Estado.

Otro caso, el de la policía comunitaria de la costa y la montaña de Guerrero, lleva  17 años (fue creada desde 1997) e involucra a 108 comunidades de los pueblos Mehpa, Nahua, Mixteco y mestizo del estado. Ninguno de los miembros de la policía comunitaria recibe sueldo. Se organizaron frente al robo de ganado, asaltos, violaciones de mujeres y otros actos delictivos en las comunidades.

Existen otras experiencias de autodefensa que han surgido de manera espontánea. Se trata de vigilantes que instalan retenes, se cubren el rostro y portan armas de alto poder, cuando hacen detenciones, entregan los delincuentes al ministerio público.

En cambio, hace notar la periodista, las expresiones que son parte de la autonomía de los pueblos indígenas, los someten a su propio sistema de reeducación y justicia.

Comenta que recientemente las policías comunitarias realizaron en Guerrero un encuentro para intercambiar experiencias y analizar los retos que enfrentan.

Tanto Laura Carlsen como Gloria Ramírez, apuntaron hacia la conclusión de que estas luchas comparten el contexto histórico con otros esfuerzos como los que encabezaron los jóvenes del Movimiento Yo Soy 132 en busca de una transparencia electroral y a favor de la democracia, y la lucha de los Zapatistas, quienes han logrado que toda una nueva generación experimenten los frutos de los gobiernos autónomos.

A nivel urbano, las luchas como la que encabezaron el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en oposición a la privatización de la electricidad y por otro lado, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en contra del enfoque militarista hacia el narcotráfico, tienen como reto vincularse para hacer un solo movimiento no nadamás a nivel nacional sino binacional que incorpore las necesidades y demandas de los mexicanos en Estados Unidos y que vea de manera binacional e integral los problemas y luchas comunes de ambos pueblos, concluyeron las periodistas.

La presentación “Caos y Organizaciones de Base en México” realizada el 27 de febrero en Los Angeles, fue organizada por el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) y el programa radial Enfoque Latino, de la emisora comunitaria KPFK. Se llevó a cabo en un espacio del Centro Legal Asia Pacífico- Americanos (APLC).

Imágenes: AFP/Getty Images

Sitios recomendados:

http://www.miningwatch.ca/article/environmental-defenders-danger-mesoamerica

Sobre el extractivismo en América Latina, Raúl Zibechi:

http://www.inredh.org/index.php?option=com_content&view=article&id=413:raul

http://desinformemonos.org

http://www.cipamericas.org

Video Somos Viento, sobre la resistencia eólica en el Istmo de Tehuantepec

“Si Zapata Viviera, con Nosotros Estuviera”, migrantes durante homenaje en Los Angeles

8 Apr

IMG_4861

Bertha Rodríguez-Santos

Los Angeles, CA.- Desde hace 19 años, organizaciones de migrantes mexicanos y latinoamericanos marchan por las calles del Este angelino, en memoria del general Emiliano Zapata Salazar. Este año, la marcha fue registrada por decenas de vecinos que salían de sus casas a captar fotos o grabar video a través de sus teléfonos celulares.

Las pancartas alusivas a la lucha histórica zapatista, así como reivindicaciones de los zapatistas contemporáneos representados por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), eran capturadas por jóvenes que salían al paso de la marcha, teléfono en mano.

Marcharon los migrantes, en su mayoría mexicanos, pero también sus hijos que son ciudadanos estadunidenses. Algunos recién nacidos, otros pequeños, adolescentes o de segunda generación. Con su participación en la marcha anual zapatista, las nuevas generaciones de latinoamericanos aprenden historia ya que los oradores se refieren a los procesos de lucha en sus países. Además de que los jóvenes son expuestos a la cultura mexicana.

En la marcha también estuvieron presentes miembros de otras comunidades que no son ni migrantes ni latinoamericanos pero que son parte de las luchas locales por la justicia para los grupos llamados minorías, como los afroamericanos.

Detener las deportaciones y por una reforma migratoria justa; fin a la represión en México y alto al intervencionismo norteamericano en varios países del mundo, fueron algunos de los pronunciamientos de las organizaciones participantes en la marcha que culminó en el Linconl Park, también conocido como parque México. En este lugar, donde se encuentra un monumento al caudillo del Ejército Libertador del Sur, se prendió incienso y se entonaron el himno nacional mexicano y el himno zapatista.

Los oradores también hablaron de las luchas en América Latina y destacaron la necesidad de mantenerse unidos pues la esencia de las luchas es la misma.

El 7 de abril del 2013, a 94 años del asesinato de Emiliano Zapata (10 de abril de 1919), los migrantes del sur de California manifestaron que zapata vive en cada persona con conciencia histórica. Los participantes gritaron consignas, reflexionaron sobre las situaciones que enfrentan los pobres en el continente americano. Bailaron con  música de son jarocho y al estilo norteño con letras con sentido social y hasta al ritmo de una banda punk.

IMG_4801 IMG_4802 IMG_4807 IMG_4810 IMG_4811 IMG_4812 IMG_4814 IMG_4815 IMG_4819 IMG_4820 IMG_4831 IMG_4833 IMG_4838 IMG_4843  IMG_4866 IMG_4868 IMG_4870 IMG_4871 IMG_4872