Archive | “Guerra Contra el Narco” RSS feed for this section

“En México hay cientos de células criminales que se disputan el territorio”: Anabel Hernández

19 May
"La Policía Federal es el brazo armado del Cártel de Sinaloa": Anabel Hernández

“La Policía Federal es el brazo armado del Cártel de Sinaloa”: Anabel Hernández

“El único gran ganador de la llamada Guerra contra en Narcotráfico en México, el único que sacó provecho de los más de 70 mil ejecutados, 25 mil desaparecidos.. 200 mil familias que tuvieron que exiliarse, fue él Chapo Guzmán, el protegido de Felipe Calderón”, Anabel Hernández durante la presentación de su libro México en Llamas.

La periodista mexicana Anabel Hernández, presentó en la feria del libro en español de Los Angeles (LéaLA), su último libro México en llamas donde señala los 5 “legados” de Felipe Calderón, a quien considera peor que los dictadores del cono sur por haber causado la ejecución de más de 70 mil personas, 25 mil desaparecidos, 200 mil familias exiliadas en la guerra contra el narco.

Periodistas mexicanos en alto riesgo de sufrir estrés postraumático

16 May

Foto: mexico.cnn.com

Foto: mexico.cnn.com

Virginia Jiménez

Estudios recientes señalan al estrés postraumático como la “nueva enfermedad laboral de los periodistas”. Específicamente se refieren al periodismo en México en donde el acecho, asesinato y desapariciones de periodistas, así como ataques a la prensa en el marco de la guerra antidrogas de la última década, se han vuelto noticias cotidianas y foco de protestas en México, Los Angeles y otras partes del mundo.

El caso del periodista en México es único, dice el psiquiatra canadiense Anthony Feinstein autor del estudio “Los periodistas Mexicanos: una investigación de su salud emocional”. Feinstein, quien se especializa en el impacto emocional en periodistas de guerra dice que los periodistas mexicanos, a diferencia de otros colegas que cubren conflictos bélicos, experimentan consecuencias iguales a las de una guerra dentro del mismo contexto en donde viven y por lo tanto, nunca escapan el conflicto. Es decir, que su sistema nervioso está en constante estado de alerta y hasta pánico. Peor aún, el periodista mexicano vive en un silencio forzado en el que se acusa al estado de ser cómplice de la violencia contra la prensa en México por lo que no es de extrañar que la salud mental del periodista mexicano, así como la de sus familias, quede en riesgo de verse afectada.

El periodista no es immune al daño emocional

La experiencia de un trauma requiere atención. Desafortunadamente, el periodista mexicano, tiende a no pedir ayuda, en parte, por ciertas cualidades individuales que algunos llaman machismo, pero sobre todo, porque el periodista está entrenado a nunca ser la historia, debe mantenerse al márgen de la misma y por lo tanto, nunca es afectado. Mostrar las emociones puede confundirse con debilidad y costarle el trabajo al periodista por lo que típicamente el periodista tiende a hacerse el fuerte y guardarse para sí sus miedos o problemas.

Mike O´Connor, dirigente de la organización internacional Comité para la Protección de Periodistas, quien cubrió por cuatro años la guerra en Bosnia compartió con el Dr. Feinstein que pensaba que el daño emocional afectaba únicamente a reporteros novatos y poco serios. No se daba cuenta que él mismo estaba siendo afectado. Dice que calmaba los nervios con una botellita de wiskey escocés y cigarrillos que llevaba consigo como si fueran su libreta, bolígrafo y teléfono.

Posibles síntomas y efectos del estrés postraumático

El estrés postraumatico es un trastorno psicológico clasificado dentro del grupo de los trastornos de ansiedad. Los casos comunmente estudiados son los de veteranos de guerra aunque el estrés postraumático es altamente asociado también con profesionistas que presencian eventos traumáticos como policías, bomberos, médicos de emergencia, o con personas sobrevivientes de desastres naturales, terrorismo o violencia física y sexual.

Quienes padecen el síndrome, tienden a re-experimetar repetidamente el evento traumático a gran escala, pueden sufrir miedos constantes, depresión, tristeza, baja autoestima, pérdida de sueño, pesadillas, aumento de apetito, pérdida de líbido. En fín, no pueden disfrutar la vida. Hay quienes presentan disfunción social, rupturas en las relaciones familiares y de pareja, aislamiento. Frecuentemente tratan de bloquear el miedo por medio del uso de drogas, el aislamiento y en casos más graves, hasta con pensamientos y actos suicidas.

¿Qué hacer?

Aparte del estudio del doctor Feinstein, el cual fue comisionado por la organizaciones mexicanas Periodistas de a Pie y Artículo 19, son pocos los estudios que se han hecho sobre el tema. Sin embargo, organizaciones internacionales de noticias como CNN, BBC y Reuters ya toman medidas para ayudar a sus corresponsales que cubren conflictos. CNN por ejemplo, creó un sitio Web http://www.conflict-study.com en el que se proporciona información en español e inglés para evaluarse, cuidarse y aconsejarse. Intenté completar las formas de evualuación pero el sitio pareció estar fuera de servicio.

De por sí la profesión de periodista es estresante, por lo que riesgos típicos de la profesión han incluido insomnia, malestares estomacales, sobrepeso, contracturas musculares y estrés entre otras. Sin embargo, el caso de México parece estar fuera de control por lo que es importante que los periodistas se unan y de manera proactiva busquen la manera de atenuar los efectos de ejercer la profesión en un entorno de constante violencia y estrés, no solamente por el bien del periodista, sino de su familia.

Algunos consejos que encontré en varias fuentes, incluyendo el estudio del doctor Feinstein incluyen:

. Tanto el periodista, como jefes directos, deben educarse sobre los riesgos y consecuencias psicológicas de la profesión.

. Crear un ambiente en el que el periodista pueda hablar de sus preocupaciones y se sienta comprendido y apoyado por sus líderes laborales y colegas.

. Buscar ayuda inmediata, en cuanto surgan los síntomas. Hablar de lo que les pasa con su familia u otros.

. Buscar ayuda o consejería profesional para el periodista y también para su familia. Tomar descansos.

. Las organizaciones de noticias deben contar con sistemas de apoyo psicológico para sus empleados bajo un estricto sistema de confidencialidad.

Mas información sobre el tema en español:

http://www.ptsd.va.gov/about/press-room/journalists-ptsd.asp Departamento de Asuntos de Veteranos de Guerra . Sobre Periodistas y Estrés postraumático.

http://www.periodistasdeapie.org.mx/images/pdf/relatorias/feinstein.pdf Resúmen del estudio del Dr. Feinstein presentado a Periodistas de a Pie.

http://www.cdhdf.org.mx/index.php/boletines/2204-boletin-1092012

http://www.istss.org/source/ISTSSNews/index.cfm/2013/4/30/Spanish-Language-Materials-Available-on-the-NCPTSD-Website Sociedad Internacional de Estudios de Estrés/International Society for Traumatic Stress Studies- (este sitio te reconecta con el sitio del Departamente de Asuntos de Veteranos de Guerra de E.U.) http://www.ptsd.va.gov/public/pages/fslist-ptsd-overview.asp

http://dartcenter.org/blog/for-press-freedom-and-safety-journalists#.UZFWUoIZxFU
http://www.uc.cl/es/la-universidad/noticias/6072-estres-postraumatico-nueva-enfermedad-laboral-de-los-periodistas Pontificia Universidad Católica de Chile

Jornada internacional para exigir garantías para periodistas mexicanos

28 Apr
Foto de Archivo. Mayo 4, 2012. Voice of America

Foto de Archivo. Mayo 4, 2012. Voice of America

Bertha Rodríguez

Como cronistas de la historia en movimiento, los periodistas mexicanos han pasado de ser los protagonistas de un oficio otrora fascinante, a uno de los más peligrosos del mundo. Si antes ser periodista le daba al comunicador cierto prestigio y privilegios, ahora desempeñar ese trabajo se ha convertido en una especie de condena. Salir del país, vivir bajo el constante riesgo de ser violentado por el crimen organizado, los intereses de poder y el gobierno, o morir en la pobreza, pareciera ser la suerte de los periodistas.

Desde el 2000 a la fecha, han sido asesinados alrededor de 70 periodistas en México mientras que decenas han tenido que salir del país.

La violencia en contra de los comunicadores se recrudeció en el sexenio de Felipe Calderón, quien en el 2006, al asumir la presidencia, declaró la guerra al narcotráfico. Los carteles arreciaron la violencia en la disputa por las plazas y en este proceso cayeron más periodistas a manos del crimen organizado.

Anteriormente, como menciona la periodista y escritora Marcela Toledo, si decías que eres periodista, todo mundo quería ser tu amigo, además de que el periodismo representaba una carrera muy interesante. De hecho, hace algunos años en México era una opción de los periodistas si aceptaban sobornos por parte de los grupos de poder. Sin embargo, después vino la política de “plata o plomo” y luego esas dos opciones desaparecieron.

Algunos periodistas mexicanos han solicitado asilo político a Estados Unidos y a algunos se les ha concedido. Otros, simplemente han emigrado como cualquier persona.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos de los periodistas han declarado en años recientes a México como el lugar más peligroso para ejercer el periodismo, incluso aún más peligroso que países en guerra como Irak o Afganistán.

Ante esta situación y a un año del asesinato de la corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, Regina Martínez, periodistas mexicanos y defensores de derechos humanos realizaron este domingo 28 de abril, una jornada de protesta que incluye marchas y actos simbólicos para exigir al gobierno mexicano justicia para los periodistas asesinados y desaparecidos “y en solidaridad con quienes todos los días luchan contra el silencio y la impunidad”. Garantías para el ejercicio periodístico, es otra de las demandas principales.

Las acciones se llevaron a cabo en ciudades de Veracruz, Chihuahua, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Chiapas, Distrito Federal y Los Angeles, California.

En esta última ciudad, la campaña consistió en emitir una carta firmada por alrededor de 30 periodistas locales. Igualmente, durante la marcha del primero de mayo en Los Angeles en demanda de una reforma migratoria, un grupo de periodistas portaremos pancartas para denunciar la grave situación de nuestros colegas en México. Antes de que arranque la marcha programada a las 16:00 horas, se presentará la obra de teatro “Silenced Screams” o Gritos Acallados, escrita por la periodista Marcela Toledo y que refleja la situación de violencia en contra de los periodistas en México.

A continuación, la carta distribuida a los medios de comunicación locales y difundida por las redes sociales por parte de periodistas en Los Angeles.

DESDE LOS ÁNGELES, PEDIMOS PROTECCIÓN Y JUSTICIA

PARA PERIODISTAS EN MÉXICO

Los Ángeles, California, 28 de abril de 2013

A nuestros colegas en México, con afecto

A las autoridades mexicanas en los tres niveles de gobierno

A la opinión pública

Quienes firmamos este documento, periodistas mexicanos, latinoamericanos y estadounidenses que trabajamos en medios de comunicación en Los Ángeles, nos sumamos a Un día por el Periodismo, Jornada de Defensa por la Libertad de Expresión. Expresamos nuestra solidaridad con nuestros compañeros en México que a diario ponen en riesgo la vida para ejercer su profesión, así como con los familiares de quienes han sido asesinados y desaparecidos sin que se haga justicia.

A un año del asesinato de la periodista Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, y cuando otros nombres se han sumado a la lista de muertos y desaparecidos en ese estado en menos de tres meses, lamentamos la falta de acción por parte de quienes están a cargo de hacer justicia en esa entidad, para investigar y castigar a los culpables en los casos de periodistas que han sido agredidos.

Ya no es noticia que en México ejercer el periodismo puede costar la vida y que la impunidad es una situación común. Todos los días escuchamos la información que llega a través de nuestros compañeros en ese país, muchos de los cuales son nuestros amigos, nuestra familia. Nos enteramos de los casos de asesinato, de las denuncias de quienes son amenazados, de quienes sufren persecución por parte de aquellos a quienes investigan, de las agresiones por parte de las autoridades, el acoso del crimen organizado e incluso las amenazas de los empleadores a sus reporteros y editores. Hemos visto cómo nuestros colegas que salen a la calle tienen que hacerse cargo de su propia seguridad. Recibimos en California, Texas y otros estados, a quienes tienen que huir para salvar la vida ante las amenazas dejándolo todo atrás, como si ellos fueran los criminales.

Pedimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno en México que emprendan acciones concretas para proteger el ejercicio del periodismo y para hacer justicia en los casos de quienes han sido asesinados o están desaparecidos. Por nuestro derecho como periodistas a informar, y por nuestro derecho como sociedad a ser informados, nos sumamos a esta acción y extendemos la mano a nuestros colegas para recordarles que no están solos. Que no falte ni uno, ni una más.

Atentamente,

Periodistas de Los Ángeles y sur de California (ver firmas anexas)*

Lucero Amador, reportera, La Opinión
Cesar Arredondo, presidente de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, capítulo Los Ángeles (NAHJ-LA)
María Luisa Arredondo, fundadora y directora ejecutiva de Latinocalifornia.com
Zamná Ávila, asistente de editor de Random Lengths News. San Pedro, CA.
José Luis Benavides, profesor de periodismo, California State University Northridge, Los Ángeles
Agustin Durán, editor de noticias, HOY Los Ángeles
Manuel Gayol, editor, La Opinión
Ricardo Hernández, periodista, Los Ángeles
Victoria Infante, periodista, HOY Los Ángeles
Gabriel Lerner, director editorial, Huffington Post Voces
Antonio Mejías-Rentas, editor metropolitano, La Opinión
Yurina Melara, reportera y columnista, La Opinión
Fernando Mexía, corresponsal de la Agencia Efe, Los Ángeles
Marilú Meza, Reportera y productora de 24/7 News Source
René Miranda, fotógrafo independiente
Claudia Núñez, periodista, Los Ángeles
María Ortiz-Briones, reportera de salud, Vida en el Valle. Fresno, CA.
Katia Ramírez-Blankley, periodista independiente, La Opinión/Impremedia
Henrik Rehbinder, editorialista, La Opinión
Bertha Rodríguez-Santos, periodista independiente, colaboradora de LatinoCalifornia y bloguera de Alta Frecuencia.
María Teresa Sarabia, Estrella TV/National news, Revista TN Digital
Diego Sedano, director, Malaespina Producciones
José Luis Sierra, Productor, Noticiero nacional MundoFox
Rubén Tapia, director de Enfoque Latino, KPFK 90.7 FM Los Ángeles
Marcela Toledo, escritora, traductora, productora.
Eileen Truax, periodista independiente, directora de medios en español de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, capítulo Los Ángeles (NAHJ-LA)
Aitana Vargas, Reportera, Los Ángeles, CA.
Rosario Vigil Aguilar, productora y conductora, Nuestra Voz en la Salud KPFK 90.7 FM Los Ángeles
*El nombre del medio o la organización para la que colabora cada periodista se ha incluido únicamente con propósitos de identificación. Los periodistas no representan la postura de su medio.

Silenced Screams: el Grito de Periodistas Mexicanos Asesinados en la Guerra Contra el Narco

24 Apr

Equipo completo de Silenced Screams: actores, guionista y directora.

Equipo completo de Silenced Screams: actores, guionista y directora.


Bertha Rodríguez

Y la voz silenciada de los periodistas mexicanos, cruzó la frontera.

Desde el año 2000, 80 periodistas has sido asesinados en México; 14 han desaparecido desde el 2003 y 31 fueron obligados a salir de su lugar de residencia en los últimos dos años debido a las amenazas del crimen organizado. Desde el 2011, 172 instalaciones de medios de comunicación han sido quemadas, atacadas con granadas y asaltadas por grupos armados que secuestraron, asesinaron o hirieron a personas y dañaron equipo…Han asesinado a voceros de prensa y sus familias…

Esta es la narración con que Hermes (Daniel Ferreira), un reportero de la fuente policial en la ciudad de México, inicia la obra de teatro “Gritos Acallados” (Silenced Screams), que fue estrenada en el Teatro Arena de la Universidad de California Los Angeles, el pasado sábado 20 de abril.

Libertad (Ayaneri Reyes) personifica a una guapa reportera de conocido periódico mexicano y colega de Hermes. A través de sus historias, ambos personajes muestran la situación que enfrentan los periodistas mexicanos a raíz de la llamada guerra contra el narcotráfico emprendida por Felipe Calderón en el 2006, al inicio de su sexenio, pero cuyos efectos y estrategia continúan siendo evidentes en la presente administración.

Decenas de periodistas muertos, desaparecidos y exiliados, es el resultado del recrudecimiento de las formas en que operan carteles y grupos del crimen organizado como consecuencia de la política oficial contra el narcotráfico. Enmedio de toda la violencia, se encuentran los encargados de llevar día a día la información al público.

“- ¿Viste las fotos de los blogueros colgando del puente? Ella colgaba de pies y manos; con las vísceras colgando de fuera. El estaba colgado de manos pero le salía un hueso de un brazo, casi separado del hombro”, comenta Libertad.

– ¡Ya párale, mujer! Me encantan los tacos de tripa. Responde Hermes y este detalle de humor negro ayuda al público a relajarse un poco.

“ ¡Esto es surrealista! Ya no conozco este país. ¡Es un infierno! ¿Dónde está la libertad de expresión? ¿Dónde quedó la justicia?”, continúa el intercambio agitado entre los jóvenes reporteros.

La pieza teatral representada en inglés y salpicada con algunas expresiones en español, se desarrolla en la redacción de algún periódico mexicano. Ahí se escuchan las voces de tres fantasmas de periodistas asesinados (en la obra se ve a tres personajes que visten de negro) y el personaje que representa a un editor que colabora con el crimen organizado. Por otra parte, aparece el personaje de Alfa XL, líder de una despiadada organización criminal y dos sicarios.

Marcela Toledo, la autora de la obra de teatro, trabajó durante varios años como reportera para diversos periódicos y estaciones de radio en la capital mexicana por lo que conoce a fondo los niveles de violencia a los que están expuestos los periodistas.

Una de las reflexiones que despierta la puesta en escena es que la sociedad mexicana “se está acostumbrando a ver muertos en las calles”. Toledo argumenta: “Se está aniquilando a los periodistas. Toda la violencia se está viendo cada día como algo normal, se tiende a una deshumanización”.

Además, Marcela Toledo considera que no solamente se trata de los ataques en contra de los periodistas sino que se atenta en contra de la libertad de expresión.

Aunque Marcela Toledo ha vivido en los últimos 15 años en Chicago y California (donde ha ejercido el periodismo en prensa escrita, radio y televisión), la situación que enfrentan los periodistas de su país de origen le concierne.

“Ahora con el cambio de presidente estamos peor todavía porque se ha dejado de reportar palabras. Ya no se mencionan las palabras crimen, violencia o narcotráfico”, comenta.

Toledo, destaca la labor periodística a la que metafóricamente compara con el canto de las aves. “La gente no se está dando cuenta que los periodistas son como los pajaritos que están cantando. Si dejan de cantar ya no hay sonido, queda todo seco”.

Toledo, quien cursa una maestría en Bellas Artes, en CalState University Los Angeles, planea ampliar la obra (la primera versión dura media hora) y presentarla en teatros locales en el estado, pero también en Chicago y Texas donde varias personas le han solicitado que la lleve a sus ciudades. Igualmente, planea hacer la obra en español y llevarla tanto en inglés como en español, a todos los lugares donde se pueda difundir el mensaje.

En la puesta en escena participan actores profesionales así como estudiantes de maestría en bellas artes (MFA) en televisión, cine y teatro, y es parte del programa anual de la MFA de CalState. Actúan Daniel Ferreira, Ayaneri Reyes, Ingrid Sanabria, Monique Morton, Evelyn Ortiz, Iván Villanueva, Brandon Jyrome Jones y Kimberly Tran. La obra es dirigida por Leah Brown.

Nota aclaratoria: Aunque las cifras señaladas al inicio de esta nota no han sido confirmadas, los números que reflejan diferentes reportes están muy cerca. De acuerdo al Comité de Protección a Periodistas, desde 1992 a la fecha, han muerto en México 71 periodistas (http://cpj.org/killed/americas/mexico/). De cualquier manera, los números reflejan una grave situación para el gremio periodístico.

Para contactar a la autora de la obra, Marcela Toledo: amatoledo@yahoo.com

La Militarización en México por Imposición de Megaproyectos Más que Combatir al Narco

13 Apr

Redacción

AFP GETTY IMAGESProtestas contra EPN

Ante el caos generado por el intento de privatización de los recursos naturales por parte del gobierno mexicano, las actividades del crimen organizado y la fallida estrategia de guerra contra el narcotráfico, los pueblos indígenas encabezan actualmente las luchas más significativas en México, coincidieron en señalar Gloria Muñoz Ramírez y Laura Carlsen, periodistas conocedoras de estos temas, durante una gira por Estados Unidos.

Ochenta mil muertos, 25 mil desaparecidos y diez mil huérfanos, es el saldo que en México ha cobrado la llamada guerra contra el narcotráfico, dijo al inicio de su ponencia Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas.

También se refirió a la cultura de la violencia, la presencia de las fuerzas armadas en las comunidades y las ciudades fronterizas como consecuencia del enfoque militarista del gobierno mexicano hacia el problema de las drogas, lo cual ha hecho que en México se vean estos fenómenos como algo normal y cotidiano.

Los feminicidios en Ciudad Juárez han aumentado en un “200 por ciento”, afirma Carlsen quien sugiere que aún después del cambio de partidos en la presidencia de la República, la violencia e impunidad continúan y prevalece un sistema de justicia corrupto. Todo este ambiente es clima propicio para el machismo y la penetración del narcotráfico en las comunidades. En todo el territorio nacional se viven las extorsiones y secuestros, el tráfico de sustancias ilícitas, el tráfico humano y la trata de mujeres.

Carlsen comentó que México vive un clima complicado cuyas raíces pueden ser encontradas en el modelo de guerra contra el narcotráfico implementado en Estados Unidos en 1971 por el presidente Richard Nixon, quien en ese entonces enfrentaba una gran oposición y descontento hacia su gobierno por la guerra de Vietnam.

Explica que ante la inconformidad social que debilitó a su gobierno, Nixon “inventó” a un enemigo público número uno, que tenía que combatir: las drogas, las cuales se convirtieron en una amenaza para la seguridad nacional.

Esta excusa fue utilizada por el gobierno para encarcelar a jóvenes afroamericanos y latinos y de esa manera mantener un control social.

Lo mismo ocurrió en México, afirma Carlsen, cuando Felipe Calderón asumió la presidencia enmedio de un cuestionamiento a la legitimidad de su gobierno. Dos mil personas se movilizaron para denunciar el fraude y robo de elecciones.

Calderón, apunta la periodista, hizo lo mismo que Nixon: militarizó el país, en busca de un apoyo que no ganó en las urnas.

Estados Unidos, necesita el control social en México, indica Carlsen quien explica que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLC) buscó crear una región de integración económica México-Estados Unidos y Canadá pero que en el fondo, más que un tratado comercial es un tratado de inversión transnacional en México.

El objetivo de este tratado, apunta Laura Carlsen, era garantizar al TLC mecanismos para proteger las inversiones en México.

Agrega que el Plan Mérida, resulta así un enorme apoyo económico que en realidad sirve para apoyar al aparato de seguridad nacional en México. Entre las consecuencias de esta iniciativa se encuentra la militarización de la frontera, “donde se criminaliza a los migrantes”.

El modelo de confrontación para combatir al narcotráfico seguido por el gobierno mexicano ha generado más violencia ya que los carteles de la droga se fragmentaron y agudizaron sus pleitos por el control de las plazas, dice la analista estadunidense, quien lleva varios años en México.

El modelo militarista también generó violaciones a los derechos humanos de la población civil por parte de las fuerzas armadas y policías, surgimiento de grupos paramilitares, detenciones arbitrarias de opositores políticos y de activistas, y acoso a la población en general.

¿Por qué México no ha cambiado este modelo?, pregunta Carlsen. Explica que se debe a la fuerte alianza entre México y Estados Unidos. “El Pentágono tiene muchos intereses”, indica.

“Ahora el país está lleno de agentes de la DEA, de la CIA y del FBI. Tiene una embajada con tres mil empleados, la segunda más grande del mundo. Bajo el pretexto de la guerra contra el narcotráfico que no existía antes”.

Se refiere a los acuerdos entre Estados Unidos y México como “una alianza que sólo sucede a nivel de las élites con un impacto negativo para ambos pueblos”.

Buena parte del paquete de ayuda del Plan Mérida, de cerca de dos mil millones de dólares, se queda en manos de compañías estadunidenses como la Dyncorp y Blackwater, empresas que venden servicios militares y que tienen contratos con el Departamento de Estado, señala Carlsen.

Agrega que los gobiernos buscan convencer a la población de la necesidad de una guerra contra el narcotráfico en México, Centroamérica y el Caribe como un mecanismo de control social.

Para Laura Carlsen, la estrategia en contra del narco, emprendida por Felipe Calderón le costó a su partido perder la presidencia de la república. Sin embargo, Enrique Peña Nieto, lejos de cambiar el modelo, lo que está haciendo es cambiar el discurso.

Prueba de ello, afirma, es que Eduardo Medina Mora, actual embajador de México en Estados Unidos fue el Procurador General de la República con Calderón y Secretario de Seguridad Pública con Fox, y a quien considerada  “el arquitecto de la guerra contra el narcotráfico”.

Según el análisis de la periodista, actualmente en México se vive una etapa de imposición del modelo de inversiones y privatización promovido por Estados Unidos. El gobierno mexicano busca la privatización de PEMEX y recursos naturales como el agua y los minerales.

Además, considera que aunque Peña Nieto creó la Gendarmería Nacional, una combinación de coordinación entre militares y policías, todo indica que la militarización fue implantada para quedarse.  Prueba de ello es que el actual presidente ha destinado un mayor presupuesto a las secretarías  de la Defensa Nacional y Marina, “muy por arriba del último año de Calderón”.

“No puede cambiar el modelo de seguridad mientras Washington esté en la Iniciativa Mérida porque sirve para controlar a las comunidades de la resistencia”, dijo Carlsen. Advirtió que es necesario fortalecer los movimientos en contra de la guerra y en favor de la paz tanto en México como en Estados Unidos.

Las luchas más significativas, las de los pueblos indígenas

La periodista Gloria Muñoz Ramírez dijo por su parte, que por lo menos hay 50 mil soldados en todo el territorio nacional. Observó que existe un despliegue mayor del ejército en territorios en los que se encuentran los recursos naturales de las comunidades indígenas. La población indígena, dijo, compone de un 12 a un 15 por ciento de la población total mexicana.

En sus tierras están avanzando proyectos de construcción de termoeléctricas, ampliación de carreteras, minas y otros megaproyectos de inversión. La militarización en estos territorios que se caracterizan por tener  la mayoría de recursos naturales, obedece a un plan de militarización en defensa de los megaproyectos en donde las fuerzas del orden protegen  las inversiones, sostiene Muñoz Ramírez, directora de  la revista Desinformémonos.

En Michoacán, Oaxaca, Jalisco, San Luis Potosí, Nayarit, Durango, Sonora, Morelos, Tlaxcala, Puebla y Chiapas, entre otros estados, los pueblos indígenas encabezan movimientos en defensa de los recursos naturales como los bosques, el territorio en contra de las mineras o las empresas de energía eólica, frente a la Coca-Cola que quiere comprar acueductos y manantiales, y en contra de empresas inmobiliarias, gasoductos y termoeléctricas.

“No hay nada más que perder y los pueblos están llevando la defensa de sus territorios hasta las últimas consecuencias”, indica.

Las luchas más destacadas son las del pueblo Purépecha, en Cherán, Michoacán, en defensa de manantiales y bosques y en contra del crimen organizado; la de los Ikoots y Zapotecos en el Istmo de Tehuantepec en contra de empresas aerogeneradoras; la de los Yaquis de Sonora, en contra de la Coca-Cola y un acueducto que pretende llevar su agua a la ciudad; la de los Ñahñús, en Atlapulco, Estado de México en lucha contra una super carretera que destruirá su territorio; los Nahuas de Morelos frente al proyecto inmobiliario Casas Geo y una termoeléctrica en La Huesca, así como un gasoducto que afectaría a 60 pueblos de Morelos, Tlaxcala y Puebla; y la lucha del pueblo Coca, de Mezcala, Jalisco, que se opone a la privatización de sus sitios sagrados. Estas son sólo algunas de las diversas luchas en defensa del territorio por parte de los pueblos indígenas en todo la geografía mexicana, lo que lleva a Muñoz Ramírez a afirmar que “las luchas más significativas están en los pueblos indígenas”.

Por otra parte, la periodista comenta que los pueblos indígenas al igual que el resto de la población viven un fuerte impacto como consecuencia de la guerra contra el narco ya que ellos también sufren violencia, extorsiones y secuestros.

POLICIA COMUNITARIA

Ante ello, han proliferado la presencia de expresiones de autodefensa y policías comunitarias. Actualmente, existen 40 experiencias de autodefensa, en 8 estados del país.

Frente a la ineficiencia del aparato de justicia, la corrupción y la complicidad  entre algunas autoridades y el crimen organizado, surgen estos cuerpos de vigilancia en las comunidades. Aunque la mayoría de estas expresiones son una auténtica respuesta de indignación y hartazgo frente a la ineficiencia gubernamental, Muñoz Ramírez aclara que no todas las policías comunitarias tienen el mismo origen, lo cual se presta a confusión. Algunas están asociadas a gobiernos estatales y municipales.

La reportera señala que las policías comunitarias no son algo nuevo en los territorios indígenas sino que su existencia data del siglo XIX y cuentan con un fundamento legal y jurídico. Las policías comunitarias son las guardias comunales, rinden cuentas a su pueblo y forman parte de sus reglamentos o estatutos bajo los cuales se rigen.

Surgen como sistemas de justicia autónomos pero cada experiencia es diferente. Los comités de autodefensa en Cherán, Michoacán, por ejemplo están reconocidos por las autoridades pero no están subordinadas al Estado.

Otro caso, el de la policía comunitaria de la costa y la montaña de Guerrero, lleva  17 años (fue creada desde 1997) e involucra a 108 comunidades de los pueblos Mehpa, Nahua, Mixteco y mestizo del estado. Ninguno de los miembros de la policía comunitaria recibe sueldo. Se organizaron frente al robo de ganado, asaltos, violaciones de mujeres y otros actos delictivos en las comunidades.

Existen otras experiencias de autodefensa que han surgido de manera espontánea. Se trata de vigilantes que instalan retenes, se cubren el rostro y portan armas de alto poder, cuando hacen detenciones, entregan los delincuentes al ministerio público.

En cambio, hace notar la periodista, las expresiones que son parte de la autonomía de los pueblos indígenas, los someten a su propio sistema de reeducación y justicia.

Comenta que recientemente las policías comunitarias realizaron en Guerrero un encuentro para intercambiar experiencias y analizar los retos que enfrentan.

Tanto Laura Carlsen como Gloria Ramírez, apuntaron hacia la conclusión de que estas luchas comparten el contexto histórico con otros esfuerzos como los que encabezaron los jóvenes del Movimiento Yo Soy 132 en busca de una transparencia electroral y a favor de la democracia, y la lucha de los Zapatistas, quienes han logrado que toda una nueva generación experimenten los frutos de los gobiernos autónomos.

A nivel urbano, las luchas como la que encabezaron el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en oposición a la privatización de la electricidad y por otro lado, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en contra del enfoque militarista hacia el narcotráfico, tienen como reto vincularse para hacer un solo movimiento no nadamás a nivel nacional sino binacional que incorpore las necesidades y demandas de los mexicanos en Estados Unidos y que vea de manera binacional e integral los problemas y luchas comunes de ambos pueblos, concluyeron las periodistas.

La presentación “Caos y Organizaciones de Base en México” realizada el 27 de febrero en Los Angeles, fue organizada por el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) y el programa radial Enfoque Latino, de la emisora comunitaria KPFK. Se llevó a cabo en un espacio del Centro Legal Asia Pacífico- Americanos (APLC).

Imágenes: AFP/Getty Images

Sitios recomendados:

http://www.miningwatch.ca/article/environmental-defenders-danger-mesoamerica

Sobre el extractivismo en América Latina, Raúl Zibechi:

http://www.inredh.org/index.php?option=com_content&view=article&id=413:raul

http://desinformemonos.org

http://www.cipamericas.org

Video Somos Viento, sobre la resistencia eólica en el Istmo de Tehuantepec